Este nuevo texto de Pedro Peña se suma al conjunto de novelas policiales que tienen como protagonista al periodista Agustín Flores, todas publicadas en la colección Cosecha Roja, de Estuario, dedicada al género: Ya nadie vive en ciertos lugares (2010), No siempre las carga el diablo (2011), Tampoco es el fin del mundo (2012) y A veces tarda, casi nunca llega (2014). Una de las características más notables del narrador que creó Peña es su posición entre detective-investigador y escritor, a través de la figura del periodista. Esto sitúa a Flores en una frontera entre la investigación periodística, la pesquisa detectivesca y la creación literaria: en este caso, Flores debe elaborar un guion para un programa televisivo, documental, que se propone indagar en una serie de asesinatos no resueltos. Pero es tal el compromiso con la investigación que Flores termina por poner en riesgo su vida.

La singularidad de Flores como narrador es un rasgo fundamental que ya se expresa en las primeras líneas, que suenan a confesión: «Le disparé al pecho, a un metro de distancia. Por supuesto que sabía que era un disparo de muerte. Ustedes se preguntarán por qué. Como en los viejos cuentos, todo tiene un comienzo. Antes que nada, no soy un asesino. No en el sentido cabal del término. Yo me definiría como periodista». Este comienzo anuncia varias líneas que se abren camino a lo largo de la novela y que Peña orquesta muy bien: la confesión de un asesinato, el anuncio de un narrador que hará un uso explícito de la retórica del relato (el comienzo de los viejos cuentos, su identidad fluctuante) y la apelación al lector. Este narrador tiene muy buenos e interesantes momentos reflexivos, como cuando en una página y media responde a la pregunta «qué significa para el mundo la muerte de un hombre».

Hay un recurso que Peña pone en juego, que ya usó en sus novelas anteriores. En algunos capítulos se intercala una historia en tercera persona, diferenciada por una tipografía en itálicas, que se entreteje con la que narra Flores en primera persona y que bien podría ser escrita por el mismo narrador. La historia de Ismael es significativa, las personas que lean la novela sabrán por qué. Basta consignar que quien narra acota, en la primera entrada de esta historia, que el nombre del personaje «tiene reminiscencias literarias». La historia de Ismael, progresivamente, converge con la de Flores, pero actúa también como un doblez ficcional que se proyecta en el relato central: las relaciones entre lo humano y lo animal, el cruce de los umbrales «a los lugares oscuros», un cierto sentido de la justicia, la propia frontera entre lo que es real y lo que no.

El título de la novela encierra una ambigüedad que solo tendrá respuesta tres líneas antes del final. Diré solamente que en la investigación de Flores, en su búsqueda de la verdad, aparecen distintas fuentes, como es habitual: las entrevistas con testigos fundamentales, la consulta de la prensa, las fotografías del archivo policial. Y también dos libros inexistentes: El crimen de la niña blanca, de Walter Merino, y Os corpos da rua, de Aldyr de Andrada. El primero es una investigación periodística, pero el segundo es una novela que ficcionaliza los hechos que Flores investiga y que, incluso, le sirve de espejo para pensar el caso. El recurso se expone cuando Flores cita la novela, con número de página y todo, y la traduce para los lectores. La verdad, así pensada, se entreteje con hilos de ficción-realidad.

Nada es una verdad tan grande de Pedro Peña. Montevideo, Estuario, 2021. 118 págs.

Quienes se acerquen a este libro experimentarán una frontera muy delgada entre esta presencia muy marcada del narrador que mueve los hilos, y se los hace saber a sus potenciales lectores, y la sucesión de acontecimientos e indicios que movilizan la trama. Después de todo, es una novela policial con todas las de la ley, en la que uno se pregunta qué pasará en el próximo capítulo y cómo se resolverá todo en el final.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s