La escritura como arma

En 1872 un grupo de periodistas afrodescendientes publica el semanario La Conservación y  al año siguiente, el semanario El Progresista. Ambos constituyen, junto a la profusa obra manuscrita de Jacinto Ventura de Molina (a comienzos del siglo XIX), las primeras expresiones letradas de la comunidad afrodescendiente en Montevideo. En estas publicaciones la escritura se empuña como un arma contra el racismo, a partir de categorías políticas liberales que asumen como propias, como la igualdad y la libertad.