El 21 de noviembre del año pasado en el Museo Blanes se inauguró la exposición Visualidades expandidas. Prácticas experimentales escópicas en Uruguay con la curaduría general de Carolina Sobrino y Guillermo Zabaleta, del Laboratorio de cine de la FAC. La muestra incluye distintas actividades (funciones panorámicas, ciclos de charlas y talleres de realización) y es parte de un proyecto ganador de los Fondos Concursables (MEC) que se propone construir una visión crítica sobre la visualidad contemporánea a partir de la difusión y el debate del cine expandido.
En la exposición participan los siguientes artistas: Alejandra González Soca, Alejandro Cruz, Anaclara Talento Acosta, Antar Kuri, Ina López Saborido, Roberto Fernández Ibáñez, Pablo Bielli, Teresa Puppo, María Nela Lebeque Hay, Nancy Urrutia, Natalia De León, Uzi Sabah, Ferruccio Musitelli, Yamila Cuendes, Verónica Pita, Elizabeth Carrato y Mercedes Cao; y los curadores invitados: Ángela López Ruiz, Sofia Martínez Frenkel, Angel Pajares (Perú) y Joel Pachas (Perú).
Para Ángela López Ruiz “no existe una respuesta única” a la pregunta sobre qué es el cine experimental, y agrega: “Podríamos pensar en que hay muchas formas de cine o de prácticas audiovisuales que se podrían considerar experimentales y aún así no estarían dentro de lo que se considera cine experimental. Esta complejidad es una de las potencias del concepto, por lo menos eso pienso, y me atrevo a decir que es lo que pensamos los que integramos este colectivo. En relación a estas problematizaciones recomiendo lo realizado por el proyecto ISMO ISMO ISMO Cine experimental en América Latina de Los Angeles Film Forum donde un grupo de investigadores, artistas y curadores realizan un estudio situado del devenir del término además de analizar las prácticas artísticas relacionadas al cine experimental latinoamericano”.
La propuesta y el colectivo tienen una fuerte impronta educativa, así lo explica Guillermo Zabaleta: “el Laboratorio es parte de un espacio de creación, formación e investigación artística que es el colectivo FAC. Es decir, desde el comienzo se ve transversalizado por lo pedagógico. Por otra parte, el equipo curatorial de esta muestra está compuesto por artistas dedicados a la docencia que, además, compartimos el objetivo ético-político de situarnos en los parámetros de la decolonialidad, lo cual se refleja en las obras seleccionadas”.

Visualidades Expandidas es una exposición del Laboratorio de Cine de la Fundación de Arte Contemporáneo (FAC) con la curaduría de Guillermo Zabaleta y Carolina Sobrino. Actualmente, se exhibe en el Museo Blanes (en Salas Dumas Oroño y Pedro Figari) hasta el 11 Febrero.
¿Qué es Visualidades expandidas?
Guillermo Zabaleta y Carolina Sobrino (GZ y CS): Con este proyecto nos hemos propuesto trazar un arco temporal -de carácter antológico- entre los tópicos más relevantes del colectivo, articulado mediante la exhibición de diferentes configuraciones que atraviesan la mirada de las artes y lo cotidiano en el consumo de imágenes, desde una perspectiva micropolítica vinculada al quehacer contrahegemónico. La propuesta expositiva se basa en el valor histórico de la memoria, la mirada y el archivo como formas de resistencia, que además suponen prácticas decoloniales y activismo contra la obsolescencia programada.
Visualidades también cuenta con instancias didácticas de reflexión y diálogo, un espacio germinal de ideas disruptivas que organiza la producción en ejes temáticos al incorporar reflexiones sobre películas huérfanas, encontradas, descartadas y lo ritual. Recorre arqueológicamente la film-performance, la imagen, el sonido y los soportes mecánicos como esculturas, reflexiones sobre poesía visual, memoria, ritualidad lumínica, deconstrucción y dislocación de la imagen fotoquímica como instancias creadoras.
Contamos con un espacio dedicado al archivo con programas de artistas que fueron la base de nuestro colectivo como Clemente Padin, Lidia Garcia Millan y Teresa Trujillo, además de dos panorámicas de referentes del cine y video experimental y curadurías de investigación realizadas por lxs curadores invitados. Además, se exhibe también el sesgo museístico que hace al Laboratorio de Cine-FAC.


¿Cuál es el impacto de la financiación de Fondos Concursables del MEC?
Ángela López Ruiz: El Laboratorio es un colectivo que trabaja de forma autogestionada y por tal motivo consideramos de gran importancia el aporte de los fondos existentes para desarrollar proyectos en los que podamos mostrar lo que realizamos. Estos aportes son una base para poder concretar el todo. Dentro de la estructura de los Fondos Concursables hay un trabajo muy difícil de cuantificar que es lo procesual, ya sea desde el trabajo intelectual que conlleva una exposición como desde los procesos creativos que se disparan a partir de la ejecución. Por otra parte está el componente relacional que hace a cada proyecto, donde apelamos a las redes afectivas y de apoyo profesional para llegar a concretarlos con la calidad que se espera, todo esto caminando por una delgada línea donde el intercambio no afecte en el propósito de profesionalización del trabajo artístico que es uno de los objetivos fundamentales del colectivo.
¿Quiénes integran el colectivo Laboratorio de Cine FAC?
GZ: Este es un colectivo dinámico y flexible compuesto básicamente por cineastas y artistas provenientes de distintas disciplinas, pero también por investigadores, curadores y docentes dedicados al estudio de la imagen fija y en movimiento. Actualmente está integrado por Angela Lopez Ruiz, Antar Kuri, Carolina Sobrino, Clara Lezama, Diago Amir, Domenica Pioli, Guillermo Zabaleta, Laura Sandoval, Maria Nela Lebeque Hay, Martin Kroch, Natalia De León y Sofia Martinez Frenkel. Asimismo, contamos con un espacio de investigación vinculado al cine expandido integrado por Yamila Cuendes, Elizabeth Carrato, Veronica Pita y Mercedes Cao. En el último ciclo de nuestra residencia artística participaron Angel Pajares (Perú), Horacio Torruco (México), Kay Brito (Mozambique), Nair Gramajo (Argentina), Nerea Moreno Felipe (España), Henrike von Dewitz (Alemania), Duo Strangloscope (Brasil), Carla Lombardo (Argentina) y Ж (Brasil).
Nuestro carácter autogestivo nos ha permitido desarrollar actividades de formación teórica y un potente programa basado en técnicas de realización en soporte fílmico que se gestionó en sus comienzos, a través de la visita de invitados internacionales a través de fondos estatales, cooperaciones de privados e intercambios con colegas referentes en el tema. Asimismo, hemos contado desde nuestros inicios con la colaboración de cineastas históricos como Ferruccio Mussitelli, Alfredo Castro Navarro, Juan José Mugni y Lidia García, entre otros.
Dentro de esta grilla destacamos el apoyo que nos brindaron en nuestros comienzos las cineastas experimentales Narcisa Hirsch (Argentina) y Barbara Hammer (Estados Unidos) además del aporte fundamental de Bill Brand (Estados Unidos) en lo referente a la preservación archivística.
En Visualidades dedicamos un segmento a mostrar el devenir del colectivo y sus distintos integrantes y la red regional e internacional que hemos construido. Es así que propusimos realizar una Panorámica de Referentes para tenerlos presentes, a través de sus obras. Del mismo modo, con lxs residentes que han venido del exterior, se exhiben sus investigaciones y creaciones en el Laboratorio. Hay otrxs colegas que han emigrado y han tomado el rol de corresponsales, compartiendo sus experiencias en otros territorios y gestionando programaciones o puentes de encuentros.

¿Cuáles son sus puntos de partida o sus consignas básicas?
El punto de partida fue haber conocido a Narcisa Hirsch (1928-2024), referente del cine experimental, una de las madrinas del proyecto con la cual tuvimos el gusto de seguir relacionados por siempre. Luego, con la investigación “Arqueología de la imagen” de Ángela López Ruiz, se comienza a trabajar en conjunto con otrxs colegas sobre las referencias históricas del cine experimental en Uruguay y en la región, temática sobre la cual se han publicado varios artículos y el libro Poéticas del cine experimental en el Cono Sur (Editorial 2AM). Además, la presencia de lxs artistas Yoana Urruzola y Stefano Canapa que compartieron sus saberes sobre el soporte fotoquímico y sentaron las bases para el proyecto. Ellxs habían realizado una investigación sobre la técnica y realizado un relevamiento sobre maquinaria, que -contra la obsolescencia programada- hasta hoy siguen funcionando, adaptadas a tecnología led gracias a los conocimientos de Richard Touhy y Dianne Barrie, dos hackers tecnológicos que vinieron especialmente a trabajar con nosotros.
Investigamos y realizamos talleres y cursos sobre herramientas tecnológicas originales de cine en 16 mm, Super 8 mm y 8 mm para la experimentación, creación y realización a partir de la imagen fotosensible. Además, militamos por la preservación, conservación y rescate de la memoria afectiva, por recuperar las imágenes de sus afectos, que han quedado encajonadas por años y que al emerger configuran nuevas miradas de la historia oficial. Así, a partir de estos archivos germina la realización, sea con fines artísticos, documentales, curatoriales o de investigación. Se activan relaciones creativas entre cine, poesía, fotografía, performance, la intervención, la imagen gráfica y el sonido. A partir de la tecnología y la motivación al uso del film, venimos realizando un activismo sobre resistencia a la obsolescencia programada, al apagón analógico y la hegemonía digital que promueve la industria del entretenimiento focalizada, entre otras, en la cultura del algoritmo.

¿Qué han hecho hasta ahora?
GZ: Nuestra tarea principal es promover tanto la preservación del soporte fotoquímico como la creación artística que surge del mismo. A partir de esta práctica van surgiendo investigaciones artísticas y teóricas referidas a la obsolescencia programada, la imposición de regímenes escópicos y otras tantas cuestiones a las que hemos dedicado horas de pensamiento y diálogos en colectivo. Esta dinámica de trabajo nos ha consolidado con un nodo referencial que hoy nos permite trabajar con experiencias hermanas de todo el mundo y seguir multiplicando saberes. En tal sentido, destacaría la inmensa grilla de talleres, cursos y seminarios que hemos realizado en estos casi veinte años de existencia, por donde han pasado cineastas históricos y artistas increíbles como Jesse Lerner, Bill Brand, Claudio Caldini, Barbara Hammer, Mark Street, Lynne Sach, Narcisa Hirsch, Virginia Villaplana, entre otrxs.
Creo que un gran objetivo cumplido fue haber llevado estas prácticas experimentales a salas de cine convencionales, así como también introducido el cine a museos, colecciones y espacios dedicados al arte.
En este transitar hemos realizado curadurías en conjunto con otros colectivos como AJI (Archive Jam Improvisation) en el marco del proyecto Archive Preservation Exchange de la Universidad de Nueva York; Cuerpo de Piedra I y II, dedicada a exponer conflictos geopolíticos y socioambientales desde la perspectiva decolonial en Abya Yala; Cine Forrx, ciclo de cine queer en apoyo a la consolidación de la ley integral de personas trans, además de proyectos de carácter comunitario en Uruguay como en Perú, España y Argentina.
Por la pandemia suspendimos la tercera edición de MVD Cine Experimental, un encuentro bienal, cuyas dos ediciones permitieron que se formara un circuito interno que ahora se ve reflejado en otras experiencias de difusión del cine experimental. Durante ese período nos propusimos realizar Residencias Virtuales que funcionaron cuando no había posibilidades de encuentros presenciales. En esa misma línea, realizamos un curso anual de carácter internacional que llamamos Panorámica Experimental, que contó con el apoyo de los FEFCA.
Dado que el Laboratorio no tiene una sede fija, los eventos organizados se ven transversalizados por los espacios donde se desarrollan. En tal sentido hemos transitado por una metodología a “puertas abiertas” que nos trajo un acercamiento a la comunidad migrante por la cercanía con el Museo de las Migraciones, otras más institucionales como el período de residencia en el Centro Cultural de España, donde tuvimos la oportunidad de compartir grilla de invitados a un público de mayor escala y en este período actual nos encontramos centrados en sistematizar y publicar sobre lo realizado
Las actividades del proyecto tienen un fuerte componente pedagógico ¿por qué?
GZ: El Laboratorio apunta a multiplicar espacios de investigación audiovisual para generar procesos colectivos con docentes, agentes culturales, animadores, artistas, estudiantes, etc. creando así nuevas formas de producción, creación y pensamiento sobre estas prácticas. Consideramos que son fundamentales las prácticas experimentales como herramienta audiovisual en los espacios educativos y de formación, y tenemos la finalidad de hacer foco en la creación artesanal y material de la imagen, con la posibilidades de crear alternativas ante las hegemonías digitales, que pueden culminar en el desarrollo de contenidos educativos valorando los emergentes territoriales. Además, consideramos fructífero gestionar propuestas que dialoguen con las artes visuales, la literatura, el archivo afectivo, y otras disciplinas, recorriendo y organizando dinámicas intergeneracionales. Además, nos orientamos a diferentes emergentes sociales, culturales, patrimoniales, territoriales, así como también fomentamos perspectivas de género, feminismos y derechos humanos en la promoción de actividades formativas en diferentes puntos del país.

Hay también una apuesta al hacer ¿por qué? ¿cómo lo integran? ¿qué herramientas utilizan?
GZ: A través de talleres dinámicos e interactivos aplicados a las técnicas del cine, la fotografía, la espacialidad, la acción y la luz invitamos a generar procesos artísticos de participación activa. Con materiales de uso corriente, como transparencias, marcadores, lámparas, lupas, ensamblamos dispositivos de proyección casera. De este modo, se intenta propiciar una red colaborativa de experiencias particulares en cada territorio, como forma de enriquecer la propuesta formativa y fomentar posibles proyectos comunes como fuente germinal de saberes. Además, se promueve un marco de reflexión y sensibilización del entorno social y personal, hilando la actividad desde el perfil artístico, y la búsqueda de acciones de micropolítica educativa, a través del pensamiento metafórico aplicado a la imagen y a la poesía visual. Desde la abstracción a lo metafórico, no deteniéndose en el relato, sino desde una mirada expandida a lo poético y la imagen como presencia.

Visualidades expandidas. Prácticas experimentales escópicas en Uruguay
Curaduría general: Carolina Sobrino y Guillermo Zabaleta
Coordina: Ángela López Ruiz
Comunicación: Laura Sandoval








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